En torno a tres manantiales nombrados: Xallapam, Xallitic y Techacapan, en una época que antecede a la era cristiana, un grupo de familias Totonacas se congregaron y dieron origen a Xalapa, en 1519, sus pobladores recibieron en paz y dieron hospedaje a Hernán Cortés y a su ejército de conquistadores, secundando la política de los Totonacas de Cempoala.

Después de 1521, Xalapa no fue encomendada a ningún conquistador, sino que se le reservó para tributar a la real corona.

Por espacio de tres siglos, el desarrollo de Xalapa se caracterizó por períodos de lento crecimiento de prosperidad, de atonía y depresión económica. Sin embargo, con el establecimiento de las ferias del comercio en 1720 hasta su liquidación con la libertad de comercio, el pueblo experimentó una de las etapas de mayor crecimiento urbano y de progreso.

Hacia 1791, la importancia de Xalapa como población dentro de la región central de la intendencia de Veracruz se reflejó en la adquisición del Título de Villa.

El 3 de marzo de ese año, apoyados en el informe favorable que había rendido Pedro Corvalán, intendente de Veracruz, los vecinos solicitaron a Carlos IV, el Título de Villa y escudo de armas para obtener mejor gobierno y administración de justicia mediante la creación de un ayuntamiento que contara con sus propios arbitrios.

El rey expidió la cédula el 18 de diciembre de 1791 por la que declaró Villa al antiguo Pueblo de Xalapa. La nueva Villa tuvo tres años más tarde, en 1794, su primer ayuntamiento integrado por Mateo Badillo, alcalde ordinario de primer voto, Pedro de Garay, alcalde ordinario de segundo voto. Carlos Díaz de la Serna y Herrero, alguacil mayor y Francisco Sáenz de Santa María, regidor llano.

La guerra de independencia que se inició en la región muy tardíamente, parece, en un primer momento, que afectó relativamente poco a la Villa y a su región, al menos la población de ambas porciones no experimentó dramáticos descensos, según se puede deducir del censo de 1816, pero al recrudecerse después de la lucha, y aparecer ésta en las inmediaciones de su jurisdicción bajo la forma de guerrillas, se afectó primero a las haciendas, los ranchos, y después las rancherías, con lo cual se obligó poco a poco a la población allí existente a guarecerse dentro de la zona urbana de Xalapa, que se encontraba mucho mejor resguardada y protegida.

Posteriormente, el positivo efecto colateral que tuvo sobre la región la lucha por la independencia de México, y la utilización de Xalapa como residencia de los nuevos poderes del Estado de Veracruz, provocaron el repunte de las actividades económicas de la Villa de Xalapa e hicieron además saltar repentinamente a su población total existente. Fue pues, justamente, la concurrencia de todos estos factores y sus efectos los que orillaron de Veracruz a tomar la determinación de elevar por decreto a Xalapa al rango de Ciudad (decreto 187 del 18 de noviembre de 1830). Sin embargo no fue sino hasta el 12 de diciembre del mismo año que dicho decreto tuvo su aplicación práctica.

Como consecuencia de todo lo anterior, y ante el derrumbe económico y social del Puerto de Veracruz, Xalapa se convirtió en la segunda Ciudad más importante de la entidad veracruzana, solamente superada por la potencialidad y dinamismo de la Ciudad de Orizaba que no cesaba de estrechar sus vínculos económicos y políticos con la Capital de la República y con las regiones de Puebla y Oaxaca. La nueva.situación de la ciudad, sumada a la antigua atracción que Xalapa seguía ejerciendo dentro de una vasta área que iba desde las estribaciones de la sierra madre oriental hasta la costa del golfo, le proporcionó entonces también importantes beneficios. Una corriente migratoria procedente de su periferia, junto con otra originaria del Puerto de Veracruz, traen consigo una revitalización de las antiguas estructuras económicas y sociales muchísimo más acordes con los nuevos tiempos políticos que habían tenido ya lugar dentro de la República Mexicana en su conjunto.

En la jurisdicción de Xalapa -Compuesta en esos años por las rancherías de las Ánimas, El Castillo y el Molino de Pedreguera- se producía, en las Ánimas, piedra para el embanquetado de las aceras; loza, teja y ladrillo en El Castillo; y ganado vacuno y harina de trigo en el Molino de Pedreguera. La repentina llegada del cólera morbus a nuestro país significó un rudo golpe para esos importantes adelantos que se venían produciendo desde la consumación de la independencia, dejando tan solo en el territorio veracruzano un total estimado de 17,000 muertos.

Para el año de 1873 la parte urbana de Xalapa seguía contando con las mismas sesenta y nueve manzanas que ya poseía desde 1831, pero que ahora había sido dividida en ocho cuarteles. Probablemente esta nueva organización que se había introducido en la cabecera, procedía de la época en que hizo su aparición por primera vez en Xalapa el cólera asiático, ya que este tipo de división permitía tener un mejor control sanitario de la población contagiada por la epidemia. La jurisdicción de la ciudad seguía estando compuesta de las mismas cuatro aglomeraciones ya anotadas para 1831, pero ahora se les consignaba como congregaciones en lugar de rancherías, las cuales eran servidas por jueces de paz nombrados anualmente por el prefecto de distrito.

En 1836 se establece la industria xalapeña; en 1842 la fábrica "La Providencia" y en 1852 la de "San Bruno", todas ellas para la fabricación de textiles. En 1885 se introdujo el agua potable del Río Pixquiac y en 1901, bajo el gobierno porfirista de Teodoro Dehesa, la ciudad contó con la luz y energía eléctrica necesarias para su desenvolvimiento. Las fábricas se habían ido incrementando, además de las ya mencionadas de San Bruno y La Providencia, en 1882 se fundaron las de La Fama y El Dique. Actualmente, Xalapa está conformada por 5 congregaciones, El Castillo, Tronconal, Chiltoyac, 6 de Enero y Las Trancas, las cuales están gobernadas por un agente municipal.

Fuente:http://www.xalapa.gob.mx/municipio/historia.htm